
El humano, la raza inteligente,
el ser que siempre quiere más,
utiliza la ley del fuerte
para hacerse siempre notar.
Llena monumentos de sangre
aplicando la tortura animal,
quita el pan del pobre
para dárselo al más noble
de la familia real.
Contamina su planeta
de belleza excepcional,
para llenarlo de mierda
convirtiéndolo en pocilga
en donde sus culos restregar.
Utiliza la violencia
para poderse aprovechar
de la persona pacifista,
del poeta y del artista,
hasta de su propio familiar.
Verguenza es lo que siento
al pertenecer a esta raza vulgar,
y cuando me miro al espejo
una pregunta le hago al reflejo:
¿Para que evolucionar?
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