
Una luz se me ilumina
cuando observo tu mirada,
y la oscuridad predomina
cuando veo que me faltas.
Inundas mis pensamientos
en cualquier instante de mi vida.
De día, sueño despierto
y soñando,
tu imagen me domina.
Imagino un mundo extraño,
donde sólo existimos tu y yo,
y cogidos de la mano,
paseamos por el campo
en ese lugar de mi imaginación.
Pero cuando dejo de imaginar
me encuentro realmente abatido
y vuelvo con la soledad,
esfumándose lo ocurrido.
Ahora veo la realidad,
veo que nada es perfecto,
que todo es sufrimiento.
La vida, crueldad.